sábado, 27 de noviembre de 2010

Esculpir en el tiempo, Tarkovski

"Lo bello, lo pleno en el arte, la maestría se produce, en mi opinión, cuando ni en las ideas ni en la estética se puede entresacar o destacar algo sin que sufra la totalidad. En una obra maestra es imposible preferir determinadas partes a otras. Es imposible "tomar de la mano" a su creador a la hora de formular los objetivos y las funciones que van a tener valor definitivo. En este sentido, Ovidio escribía que el arte consiste en que uno no lo perciba, y Engels decía : "Cuanto más escondidas esten las intenciones del autor, tanto mejor para el arte..."
De modo muy similar a cualquier organismo, también el arte vive y se desarrolla en la pugna entre elementos contrapuestos. En este campo, la partes contrarias se entremezclan y van perpetuando la idea casi hasta el infinito. Esta idea, que hace de una obra de arte, se esconde en el equilibrio de las contradicciones que la constituyen. Por ello, una "victoria" definitiva sobre la obra de arte, la claridad inequívoca de su sentido y sus funciones es imposible. Por este motivo decia Goethe que una obra de arte es tanto más elevada cuanto más inaccesible es a un juicio.
Una obra de arte es un espacio cerrado, ni demasiado frío, ni caliente en exceso. Lo bello es el equilibrio entre las partes. Lo paradójico es que una creación de esta clase desata menos asociaciones cuanto más perfecta es. Lo perfecto es algo único. O está en condiciones de producir una cantidad practicamente infinita de asociciones, lo que al fín y al cabo, es lo mismo."

Esculpir en el tiempo, Tarkovski

lunes, 8 de noviembre de 2010

Walter Benjamin, La obra de arte en la época de la reproductuvidad técnica y Leon Trotsky, Literatura y Revolución (otro poquito, me gusta este libro)

..." Las obras artísticas más antiguas sabemos que sirgieron al servicio de un ritual primero mágico, luego religioso. Es de decisiva importancia que el modo aurático de existencia de la obra de arte jamás se desligue de su función ritual. Con otras palabras: el valor único de la "auténtica" obra artística se funda en el ritual en el que tuvo su primer y original valor de uso. Dicha fundamentación estará todo lo mediada que se quiera, pero incluso en las formas más profanas del servicio a la belleza resulta perceptible en cuanto ritual secularizado. Este servicio profano de la belleza, que se formó en el Renacimiento para seguir vigente por tres siglos, ha permitido, al transcurrir ese plazo y a la primera conmoción grave que lo alcanzara, reconocer con toda claridad tales fundamentos. Al irrumpir el primer medio de repoducción de veras revolucionario, a saber la fotografía (a un tiempo con la aparición del socialismo), el arte sintió la proximidad de la crisis (que después de otros cien años resulta innegable), y reaccionó con la teoria de l´art pour ´art, esto es, con una teología del arte. De ella procedió ulteriormente ni más ni menos que una teologia negativa en figura de la idea de un arte "puro" que rechaza no sólo cualquier función social, sino además toda determinación por medio de un contenido objetual.
Hacer justucia a esta serie de hechos resulta indispensable para una meditación que tiene que habérselas con la obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica. Estos hechos preparan un conocimiento decisivo en nuestro tema: por primera vez en la historia universal, la reproductibilidad técnica emancipa a la obra artistica de su existencia parasitaria en un ritual. La obra de arte reproducida se convierte, en medida siempre creciente, en reproducción de una obra artística dispuesta para ser resproducida. De la placa fotográfica, por ejemplo, son posibles muchas copias; preguntarse por la copia auténtica no tendría ningun sentido. Pero en el mismo instante que en que la norma de la autenticidad fracasa en la producción artística, se transforma la función integra del arte. En lugar de su fundamentacion en un ritual, aparece su fundamentacion en una praxis distinta, a saber en la politica"

Walter Benjamin, La obra de arte en la época de la reproductuvidad técnica.

"Las disputas sobre arte puro y arte de tendencia tuvieron lugar entre liberales y "populistas". A nosotros no nos van. El materialismo dialéctivo está por encima de esto; desde el punto de vista de un proceso histórico objetivo, el arte es siempre servidor de la sociedad, algo útil a la hitoria. Encuentra el ritmo de las palabras necesario para expresar estados de ánimo oscuros y vagos, acerca el pensamiento y el sentimiento, enriquece la experiencia espiritual del individuo y la comunidad, depura el sentimiento, lo hace más flexible, más sensible, le da más resonancia, amplía el volumen del pensamiento de antemano, y no según un método personal de acumular experiencia, educa al individuo, al grupo social, a la clase y a la nacion. Y hace todo esto con absoluta independencia de que aparezca, en cada caso concreto, bajo la bandera del arte "puro" o de un arte declaradamente tendencioso."

Leon Trotsky, Literatura y Revolución

Leon Trotsky, Literatura y Revolución.

"...Se nos dice que el escritor comienza donde comienza su personalidad individual y que por consiguiente la fuente de su espíritu creador es su alma personal y no su clase. Es cierto, sin personalidad individual no puede haber un escritor. Pero si fuese la individualidad del poeta y sólo eso lo que se revelase en su obra ¿Para qué serviría el arte y para qué la interpretación artística?
¿Cúal es la función de la crítica literaria? El artista, si es un verdadera artista, nos dirá más sobre su individualidad única que cualquier crítico parlanchín. Pero la verdad es que, incluso si su individualidad es única, no por eso deja de ser analizable. La individualidad es una fusión de elementros tribales, nacionales o de clase, temporales o institucionalizados, y, en realidad, en la singularidad de esta fusión y en las proporciones de esta composición sicoquímica es donde se expresa la individualidad. Una de las tareas más improtantes de la crítica consiste en analizar la individualidad del artista (es decir, su arte) en sus elementos componentes, y mostrar su correlación. De este modo, la crítica hace que el artista esté más cerca del lector, que tiene también más o menos un "alma personal", no expresada "artísticamente", no difinida, pero que no por eso es menos una unión de los mismos elementos que los del alma el poeta. Así pues, lo que sirve de puente de unión entre un alma y otra no es lo único, sino lo común. Solo a través de lo común se llega conocer lo único. Lo común está determinado en el hombre por las condiciones más profundas y más duraderas que modelan su "alma", por las condiciones sociales de educación, existencia, trabajo y asociación. Las condiciones sociales en una sociedad humana histórica son ante todo condiciones de pertenencia a una clase. Por eso, el criterio de clase es tan fecundo en todos los terrenos de la ideología, incluido el arte, y particulamnente en el arte, ya que éste expresa frecuentemente las aspiraciones sociales más profundas y más ocultas. Además, un criterio social no excluye en absoluto una crítica formal; por el contrario, se complementa perfectamente con ella, es decir con el criterio técnico. También éste examina cada hecho particular con una medida común, porque si no se redujese lo particular a lo general no habría contacto entre los hombres, ni pensamiento, ni poesia"

Leon Trotsky, Literatura y Revolución.